24 de febrero de 2010

Canelo, el perro que no tuvo película

Hollywood tiene la virtud de convertir en insólita cualquier historia que toca. Un olfato inigualable para los metrajes emotivos. Hace poco, tuvimos la oportunidad de ver en cartelera la historia llevada a cine del perro japonés, Hachiko. Al margen de la calidad de la producción, la película se centra en una trama que llega, que penetra, que conecta con algo casi instintivo que el ser humano lleva imprimido en su ADN, y que es lo especial de la naturaleza de la relación entre el hombre y el perro.


Hace apenas unos días, gracias a un programa de radio (qué sería de mí sin las ondas hertzianas...), conocí la historia de Canelo, un perro gaditano que acompañaba diariamente a su dueño al hospital, ya que aquejado de ciertas dolencias, requería de diálisis. Canelo esperaba siempre al amo en la puerta del centro sanitario durante horas mientras éste se reponía. Cierto día, el dueño se demoró en salir. Su estado de salud se complicó y no volvió a tener oportunidad de despedirse de su fiel amigo.

Canelo, según la costumbre, permaneció durante días en la puerta en la que en tantas ocasiones había recibido a su dueño, esperando un día, una semana, mes tras mes y así hasta morir, 12 años después, en 2002, atropellado en las calles cercanas al hospital. Cádiz lloró a Canelo, y tiempo después su recuerdo sigue vivo, teniendo incluso una calle en memoria a su nombre.

Creo que hasta este momento la ciencia no puede garantizar si la base de esa relación fiel y noble entre el hombre y el perro se basa puramente en instinto y costumbre, o si existe algún elemento de tipo emocional o sentimental implicado. En cualquier caso, resulta imposible para el humano no traerse estas historias al terreno afectivo. Canelo no tuvo película. Despido su historia con un nudo en la garganta. Feliz noche.

Canelo en www.maskotasdelbarrio.com



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Los Secretos - Pero a tu lado

5 comentarios:

  1. No puedo expresar lo que me transmiten los animales, lo que me hacen sentir. No encuentro palabras para describir lo maravillosos que pueden llegar a ser los perros, con esas historias eternas de amor incondicional. Supongo que esa forma de dar sin esperar recibir nada a cambio. Qué humano esperaría 12 años? Preciosa historia...

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  2. Parece mentira ver como un animal puede llegar a hacer tanto por una persona. La verdad es que es algo inexplicable, pero su fidelidad y lealtad llega a puntos extremos, tan extremos como el dejarse la vida en ello... a veces no se valora a los animales como se merecen y llegamos a ver actitudes violentas que van en contra de todo lo que un animal haría en nuestro lugar. Quien puede ser tan desalmado como para maltratar a alguien tan leal? Histórias así me hacen pensar en lo afortunados que somos al poder contar con una especie tan auténtica y de lo poco que muchos lo valoran...

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  3. Sí chicos, es una historia bellísima, pero lo mejor de ella es su autenticidad, el hecho de que sea una epopeya real. El humano es capaz de lo mejor y de lo peor al mismo tiempo, de hecho, son las acciones crueles las que por comparación convierten a las nobles en eso.

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  4. los animalitos sienten mucho y kieren demasiado, aveces las personas no lo notamos y solo los botamos y los hechamos de menos sin nisikiera ponernos en su lugar , los perritos son los maximo de veras los kiero un montonon y me gustaria ke realizaran una pelcula de canelo ke seria de verda muy bella
    historia al = ke hachi porfavor haber si me hacen ese favor chau nos vemos suerte ha todos y bendiciones

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  5. Esta historia es cierta cien por cien. Soy gaditana y a Canelo se le veía cada día junto a la puerta del hospital. Todo el mundo le traía comida, pero aun asi, no queria irse con nadie. Vivía en la calle, aunque muy bien cuidado por todos. Era nuestro perro, el perro de Cádiz. Nunca lo olvidaremos.

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